Hace unos días nos informaron de la muerte del actor estadounidense Donald Gibb, a los 71 años, debido a complicaciones de salud que venía arrastrando desde hacía tiempo.
Nacido en Nueva York, antes de dedicarse a la actuación, Gibb había intentado abrirse camino en el fútbol americano profesional.
Con una estatura de 1,93 metros y superando los 136 kilos durante parte de su etapa deportiva, llegó a formar parte brevemente de la organización de los San Diego Chargers, aunque finalmente terminó orientando su carrera hacia Hollywood. Su corpulencia lo llevó a interpretar con frecuencia papeles de tipo duro en cine y televisión.
Gibb debutó, sin acreditar, en 1980 en la mitiquísima La gran pelea, ese film potagonizado por Clint Eastwood y el simio "Clyde".
Sin acreditar también serian sus papeles en las siguientes El pelotón chiflado (1981) y Conan, el bárbaro (1982).
Su imponente físico, su voz grave y un inesperado talento cómico le dieron una identidad inconfundible en pantalla, consolidándolo como uno de los rostros más recordados del cine juvenil de esa época.
En 1984 le llegó su papel más icónico y carismático: el Fred 'Ogre' de la saga de comedia iniciada con La revancha de los novatos (1984) y la secuela de 1987, un intimidante miembro de fraternidad que, pese a su apariencia ruda, terminó siendo uno de los personajes más memorables y queridos de la franquicia.
De 1984 también es Los albóndigas atacan de nuevo, y también pudimos verle en la simpática Transilvania 6-5000 (1985).
Y en 1988 llegó el film por el que much@s de nosotr@ lo conocimos: Contacto sangriento, el film que sirvió de entrada al mundo de los action hero a nuestro belga de oro: Jean-Claude Van Damme.
En los 80's rabajó también en muchas de las series de la época, cosa que continuó en los 90's, siendo lo más destacable, ya que a nivel cinematográfico solo podemos destacar la secuela de Contacto sangriento llamada Bloodsport II: la mano de hierro y la, también secuela de El fugitivo, U.S. Mashals (1998).
El nuevo milenio le siguió reportando trabajos menores, siendo Hancock (2008) el título más destcable.
Hands (2026) fue su útlimo film acabado, teniendo en posproducción la película Burlesque ghost hunters.
Desde ROCKBUSTERS lamentamos muchísimo la pérdida de alguien tan carismático que, a pesar de su fiero aspecto, quienes trabajaron con él destacaron que, fuera del set, era completamente distinto a sus personajes: lo describían como una persona amable, sencilla, cálida y divertida, pese a su intimidante presencia física.
Descanse en paz, Jackson.



_poster%5B1%5D.jpg)










0 Comentarios