Si hace unos días nos quedábamos de piedra con la pérdida musical de Dolly Parton, lo mismo nos pasó con una grandísima pérdida cinematográfica: Tim Curry fallecía el mismo día que la cantante, debido a sus graves problemas de salud. Tenía 80 años.
Nacido en Grappenhall (Cheshire) en 1946, hijo de una secretaria y un capellán de la marina británica, Curry se hizo un nombre en el mundo de los musicales, siendo su primer rol destacado en 1968, cuando se incorporó al reparto del musical Hair en Londres. Fue allí donde conoció a un tal Richard O'Brien, que, años más tarde, sería importante en su carrera.
Ese mismo año debutó también en la pequeña pantalla, medió que fue alternando con los largometrajes.
No sería hasta 1975 cuando debutó en el cine con la película que marcó su carrera: The Rocky Horror Picture Show, adaptación al cine de la obra de O'Brien, en la que interpretó al Doctor Frank'N'Further, excéntrico científico transilvano con debilidad por los monstruos cachas.
Lo que quizá mucha gente no sabe es que el bueno de Tim Curry también publicó música. En 1978 veía la luz 'Read My Lips', que mezclaba temas originales con versiones, mientras que en 1979 se publicaba 'Fearless', su álbum más comercial, con tintes más rockeros.
Siguió alternando teatro con TV y cine, sobretodo en papeles de villano. Así, en los gloriosos 80's, pudimos difrutarlo en títulos como el musical Annie (1982), El juego de la sospecha (Cluedo) (1985), o Legend (1985), que dejó para la historia su imagen como demonio cornudo frente a los ingenuos Tom Cruise y Mia Sara.
En 1981 publicó su tercer y último álbum: 'Simplicity', que combinaba canciones originales con versiones de temas conocidos.
Inició los 90's con La caza del Octubre Rojo (1990) pero, sobre todo, destaca en el mismo año (y ya dentro de su filmografía) su brillante interpretación de Pennywise en It, la mítica adaptación de la obra de Stephen King que se hizo en formato miniserie de TV de dos episodios.
Durante esa década participó en muchos films dispares como la patética Oscar ¡quita las manos! (1991), la maravillosa Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (1992), la fabulosa versión de Los tres mosqueteros (1993) que realizó Disney (con su magnífica interpretación del Cardenal Richelieu), la infravalorada La Sombra (1994), o Congo (1995).
Si Curry ya alternaba teatro (ya en ocasiones muy puntuales), TV y cine, en esta década añadió otra faceta más: actor de doblaje, dando voz a infinidad de personajes de dibujosnimados.
Con el nuevo milenio, la cosa aflojó bastante en cuanto a nivel cinematográfico, incrementando notablemente los trabajos en la pequeña pantalla y, sobretodo, en el doblaje.
De esa época sólo se pueden rescatar películas como Los ángeles de Charlie (2000) o Scary Movie 2 (2001).
En 2005, Curry tuvo su último momento de gloria gracias a Spamalot, el musical escénico basado en la película de los Monty Python Los caballeros de la Mesa Cuadrada.
Desgraciadamente, las secuelas del ictus que sufrió en 2012 durante una sesión de masaje marcaron el resto de su vida, aunque siguió trabajando como actor de doblaje y en pequeños papeles hasta su muerte. Stream (2024) es su última película.
Desde ROCKBUSTERS lamentamos la muerte de uno de los rostros que más se nos ha grabado a fuego en nuestra memoria, además de ser uno de los más reputados intérpretes del firmamento cinematográfico británico.
Se nos acumulan temas para la próxima temporada radiofónica!!
Descanse en paz, mi querido Cardenal Richelieu!



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