Nos hemos quedado helados al conocer una notícia que creíamos que nunca leeríamos: Chuck Norris, del que se decía que era el único que podía matar a la muerte, fallecía a los 86 años de edad (recientemente cumplidos).
Chuck, nacido Carlos Ray Norris en Oklahoma en 1940, era un hijo abnegado que ayudaba a su madre y hermanas hasta que Corea se cruzó en su vida y la cambió para siempre.
Se desplazó al país como miembro de la policía militar estadounidense y descubrió la versión coreana del taekwondo, el tang su do. Tras su regreso fue “Chuck”.
A ese arte marcial le dio su toque personal cuando le añadió algo de muay thai, wrestling, brazilian jiu-jitsu, kárate y shotokan y lo llamó Chun Kuk Do.
Su fama como profesor de artes marciales lo que lo acercó a Hollywood, ya que en su cadena de gimnasios entrenó a alguna de las estrellas más relevantes de Hollywood, como Michael Landon o Steve McQueen. Éste último fue quien le animó a meterse en la interpretación, debutando (sin acreditar) en la mítica La mansión de los 7 palceres (1968).
Años más tarde, en 1972, el legendario Bruce Lee, amigo de McQueen, le dio su primer gran papel, al darle el papel de Colt en El furor del dragón.
Después de eso, ya no paró de trabajar y convertirse en uno de los grandes action hero de la década... y de la historia del cine.
Muestra de ello son El poder de la fuerza (1977) o Fuerza 7 (1979).
Se convirtió en un icono de los 80's, ya que no paraba de encadenar trabajos (muchos para la mítica productora "excéntrica" Cannon).
Con su barba pelirroja y su ropa vaquera, se consagró gracias a films como McQuade, el lobo solitario (1983), Desaparecido en combate (1984) y secuelas (en 1985 y 1988), Invasión U.S.A. (1985), Delta Force (1986), El templo de oro (1986) o El héroe y el terror (1988).
Entró en los 90's con Delta Force 2 (1990) y Hitman (1991), que son los títulos más destacables dentro del cine, pero las jovenes generaciones de esa década lo conocieron gracias a su papel protagonista en la serie de TV Walker, Texas Ranger (1993-2001).
Con el nuevo milenio, los trabajos fueron más esporádicos y, en muchas ocasiones, interpretándose a sí mismo en cameos. Muestra de ello es Cuestión de pelotas (2004).
Sylvester Stallone contó con él para interpretar a uno de sus amigos en Los mercenarios 2 (2012).
Desde ROCKBUSTERS lamentamos muchísimo la pérdida de uno de los iconos de nuestra infancia, al que ya le dedicamos una de nuestras sesiones en el pasado (os la recordamos más abajo).
Descanse en paz, Coronel Braddock!



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